
Cómo hacer que su impresora rotativa Sulfet vuelva a funcionar a toda velocidad
Si utiliza una línea de impresión rotativa Sulfet, seguramente sabe que la lámpara es, en esencia, el corazón del sistema. Cuando funciona bien, todo va sin problemas. Pero cuando las lámparas se desgastan o, peor aún, no logran fijar adecuadamente la tinta, toda la producción se detiene.
Es frustrante. No necesita lecciones de física; lo que necesita es una lámpara de repuesto que se adapte perfectamente y funcione correctamente.
El aspecto técnico (simplificado)
Nos aseguramos de que nuestras lámparas coincidan exactamente con los requisitos eléctricos de su máquina. Utilizamos luz infrarroja de onda corta, ya que es la mejor forma de transmitir calor al interior de la tela, sin dañar accidentalmente su superficie.
Pero aquí hay un consejo: si quiere obtener más calor, asegúrese primero de que los cables y la fuente de alimentación estén en buen estado. No querrá ser quien tenga que apagar los interruptores cada vez que presione el botón de inicio.
Diseñadas para soportar las condiciones extremas
Estas lámparas están diseñadas para resistir el uso constante. El ciclo constante de encendido y apagado genera mucho estrés térmico, por eso utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza. Este material no se agrieta bajo presión.
También ajustamos el filamento para que alcance el punto óptimo donde la tinta absorba el calor. Además, mantenemos las dimensiones precisas. Basta con sacar la lámpara vieja y colocar la nueva. No hay necesidad de perforar nada ni manipular el reflejador. Simplemente encaja perfectamente.
Las consideraciones prácticas
La mayor ventaja es la reducción del tiempo de inactividad. No tiene que esperar semanas a que llegue desde Europa un producto de alta calidad. Puede volver a poner su máquina en funcionamiento rápidamente.
Sin embargo, tenga en cuenta que si aumenta la potencia para producir más, los ventiladores de refrigeración tendrán que trabajar más duro. Si lo hace demasiado, el filamento se quemará más rápido.
Y hágase un favor: cada pocos meses, verifique la alineación del reflejador. Quiere que el calor llegue directamente a la tela, y no que se desperdicie en el marco de la máquina.