
Seamos honestos: la mayoría de las imprentas pagan demasiado por sus lámparas infrarrojas. Ya han visto las facturas; se paga una suma excesiva solo porque en la caja está el logotipo de una marca específica. Pero si dejamos de lado todo ese marketing, estas lámparas son en realidad bastante simples. Se trata de calentadores de tipo cuarzo-halógeno diseñados para generar calor de alta intensidad. Eso es todo.
Cuando eliminamos todo ese lujo del diseño, lo único que realmente importa es la química del filamento, la calidad del cuarzo y la carga eléctrica necesaria.
El verdadero secreto del calor El objetivo es simple: se necesita que el disolvente se evapore o que la tinta se seque rápidamente, pero al mismo tiempo no se debe dañar el papel o el plástico. Para lograrlo, utilizamos cuarzo de alta pureza. Debe ser lo suficientemente resistente como para soportar shocks térmicos extremos sin agrietarse. Todo se reduce a la densidad de potencia: es decir, cuántos vatios se pueden generar por cada milímetro. Ya sea que se utilice 230V o 400V, lo que realmente importa es cómo se hace pasar la corriente a través del filamento de tungsteno para obtener esa radiación específica que penetra profundamente en la tinta.
Ningunos conectores “mágicos” Notarán que utilizamos conectores estándar como R7 o SK15. ¿Por qué? Porque simplemente funcionan bien. Se instalan fácilmente en la máquina, sin ningún problema. No hay ningún secreto especial aquí. A veces, el cuarzo se recubre con un material especial para dirigir el calor hacia la tinta y no hacia la estructura de la prensa. Mientras ese revestimiento esté uniforme y el sello hermético sea bueno, la lámpara durará mucho tiempo. Simplemente así.
Una realidad rápida Las lámparas de alta potencia son buenas para aumentar la velocidad de impresión, pero dañan los reflectores. Si los reflectores están dañados o cubiertos de suciedad, se pierde hasta el 30% del calor generado. Simplemente se desperdicia en lugar de llegar a la prensa. Podrías comprar la lámpara más cara del mundo, pero eso no solucionará el problema de los reflectores sucios. Construimos nuestras lámparas con las mismas tolerancias que las marcas más reconocidas. Obtienes el mismo perfil de calor y la misma eficiencia. La única diferencia es que no tienes que pagar por el presupuesto de marketing de esa marca.