
Cómo hacer que las lámparas IR encajen y funcionen correctamente Si alguna vez ha intentado reemplazar una lámpara infrarroja en una prensa de impresión, sabrá cuán complicado puede ser. Se trata de máquinas de cinco marcas diferentes, provenientes de distintas partes del mundo. Uno se da cuenta rápidamente de que no basta con asegurarse de que la longitud de la lámpara sea la adecuada. Por eso, diseñamos nuestras lámparas para que sean reemplazos perfectos. No queremos que tengas que modificar su maquinaria solo para que la lámpara encaje. Adaptamos sus características eléctricas y físicas a las de las prensas de marca reconocida, de modo que puedas conectarla y usarla sin problemas. El problema de la tensión eléctrica Las diferentes marcas están diseñadas para funcionar con redes eléctricas distintas. Algunas necesitan 220V, otras 400V. Nosotros diseñamos nuestras lámparas para manejar estas diferencias. Al utilizar una tensión más alta donde es necesario, logramos obtener la potencia necesaria sin sobrecargar la corriente. De esta manera, los cables no se calientan demasiado durante los largos períodos de producción nocturna. Obtienes la cantidad de calor necesaria para secar rápidamente la tinta, y los disyuntores permanecen en su posición correcta. Cuarzo y conectores Utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza. ¿Por qué? Porque queremos que el calor afecte directamente al papel o plástico, y no que se filtre dentro de la carcasa de la lámpara. Además, existen los conectores: R7, SK15, etc. Aunque parecen similares, no lo son. Si los pinos no están alineados correctamente, se produce un mal contacto, o incluso arcos eléctricos. Nosotros seguimos estrictamente la distancia entre los pinos y los mecanismos de fijación de las piezas originales. Esto permite conectar todo rápidamente y volver a trabajar. Manejo del calor Nuestras lámparas emiten radiación de onda corta de alta intensidad. Es una fuerza muy poderosa. Esta radiación llega directamente a la tinta, lo que ayuda a eliminar los solventes rápidamente. Pero hay un consejo: ese tipo de calor puede dañar los reflectores. Si tus reflectores están dañados o oxidados, pierdes eficiencia en la lámpara. Además, existe el riesgo de que aparezcan puntos calientes que puedan dañar el material sobre el cual se imprime. Te recomiendo verificar la alineación de los reflectores cada 1,000 horas, por seguridad. Recuerda que todo se trata de equilibrar las cosas. Debes ajustar la potencia de la lámpara según la velocidad a la que se mueve la cinta transportadora. Si no están sincronizados, la tinta podría mancharse o el material podría curarse en exceso. Te daremos las especificaciones exactas para que puedas ajustar perfectamente la velocidad de tu línea de producción.