
Mantener a los lechones calientes sin que se quemen Mantener a los lechones recién nacidos calientes es un verdadero reto. Hemos descubierto que los elementos calefactores de fibra de carbono son la mejor solución para esto. A diferencia de las antiguas lámparas de cuarzo, que generan un calor intenso, la fibra de carbono produce un calor más suave y de onda larga. De esta manera, se crea un ambiente cálido y acogedor dentro del lugar donde se encuentran los lechones. Lo mejor de todo es que no hay necesidad de preocuparse por que los lechones se quemen la piel. El factor calorífico La mayoría de estos dispositivos funcionan con una corriente eléctrica estándar de 220V-240V. Al instalarlos, consideramos cuánto calor necesita cada metro cuadrado del área donde se encuentran los lechones. Dado que los filamentos de fibra de carbono cubren una mayor superficie que los filamentos de tungsteno, el calor se distribuye de manera uniforme. No hay puntos calurosos intensos, lo cual evita que los lechones se amontonen unos encima de otros o se sobrecalienten. Diseño duradero Dentro del tubo, la fibra de carbono está entrelazada en un núcleo conductor, todo ello protegido por cuarzo de alta pureza. Las temperaturas en el establo pueden variar mucho, y los filamentos metálicos tienden a romperse bajo tales condiciones. La fibra de carbono resistir mejor esos cambios. También utilizamos tapas reforzadas en los extremos, para evitar fugas o fallos en los sellos durante semanas seguidas de uso. Instalación sencilla Estos dispositivos son fáciles de instalar. Básicamente, sirven como reemplazo de los sistemas de halógeno antiguos, y funcionan bien con la mayoría de los controladores de ganado. Una cosa a tener en cuenta es que no funcionan de inmediato. La fibra de carbono tarda un poco más en alcanzar su temperatura máxima que una lámpara de onda corta. Déjelos calentarse durante un minuto. Pero aquí está el problema real: el polvo. Como estas lámparas están encendidas durante semanas, el polvo se acumula en los tubos de cuarzo. Esa capa de suciedad actúa como una manta, atrapando el calor dentro del tubo. Si esto ocurre, el filamento se calentará demasiado y se quemará antes de tiempo. Mantenga un paño a mano para limpiarlos regularmente. Es un hábito sencillo, pero evita tener que reemplazar las lámparas en medio del ciclo de cría.